La dexmedetomidina facilita la extubación en los pacientes agitados en la unidad de cuidados intensivos quirúrgicos

Según un estudio presentado en el Congreso Anual 2009 de la American Society of Anesthesiologists, la dexmedetomidina facilita la desconexión gradual de la ventilación mecánica de forma segura en los pacientes con agitación prolongada.  

Según explicó el autor principal del estudio, el Dr. Julin F. Tang, del Hospital General de San Francisco (California, Estados Unidos), los pacientes sometidos a ventilación mecánica a menudo requieren sedación, y su reducción brusca puede producir una agitación grave y cambio hiperhemodinámicos que obligan a restablecer al nivel previo de sedación. El primer firmante del artículo fue el Dr. Po Liang Chen. 
La dexmedetomidina es un agonista de los receptores α2 altamente selectivo que disminuye los requerimientos anestésicos y analgésicos perioperatorios. También inhibe la actividad simpática en el sistema nervioso central, disminuyendo la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. 


El Dr. Tang explicó que “a menudo nos encontramos a personas (por ejemplo a los pacientes politraumatizados) que están agitadas y no pueden ser desconectados fácilmente de la ventilación con propofol, midazolam, lorazepam o narcóticos. Interrumpimos esos fármacos, pero luego tenemos que volver a ponerlos y esperar hasta el día siguiente. Ahora reducimos los fármacos y ponemos dexmedetomidina a los pacientes en transición. Hemos descubierto que esto facilita la extubación y es probablemente menos caro que pasar otro día con ventilación mecánica”. 


Su grupo está evaluando formalmente las ventajas de esta estrategia en 60 pacientes de la unidad de cuidados intensivos quirúrgicos (UCIQ) mediante un estudio prospectivos comparativo aleatorizado. En el congreso, presentó los datos de los primeros 20 pacientes. Los pacientes asignados aleatoriamente al grupo de control fueron extubados según el protocolo habitual de desconexión progresiva del hospital; los del grupo experimental también recibieron dexmedetomidina 0,5 ó 0,7 μg/kg por hora. 


Los grupos eran similares al inicio, excepto que las puntuaciones en la Escala de Sedación de Ramsay (ESR) del grupo de dexmedetomidina fueron más bajas (2,1 ± 1,1 frente a 3,5 ± 1,2; p <0,01). Los investigadores no disponen actualmente de datos basales de la Escala de Gravedad de la Enfermedad, pero está previsto para los futuros análisis. 


La sedación y la analgesia de fondo fueron reduciéndose gradualmente y se comenzó a administrar lidocaína en aerosol antes de la retirada progresiva. El grupo de dexmedetomidina siguió recibiendo el fármaco hasta 2 horas después de la extubación. 


Se obtuvieron gasometrías arteriales, constantes vitales y otras mediciones a lo largo del proceso de extubación y en las 2 horas posteriores. 
  
La retirada progresiva fue más sencilla con la adición de dexmedetomidina 

Tras la extubación, los pacientes que recibieron dexmedetomidina presentaron una presión parcial de dióxido de carbono más elevada (41,2 ± 6,9 frente a 37,5 ± 1,5 mm Hg; p =0,04) y menores puntuaciones en la ESR (2,1 ± 0,2 frente a 3,1 ± 1,1; p =0,02). 


El Dr. Tang señaló que, de forma importante, el tiempo necesario para la extubación fue claramente más corto en este grupo (2,0 ± 1,1 frente a 46,0 ± 72,5 horas; p =0,04). 


El autor observó que “con la dexmedetomidina, la extubación fue más rápida”. 

El tiempo de ventilación mecánica (determinado desde el inicio del estudio hasta la extubación) fue más corto en el grupo de dexmedetomidina (559,2 ± 139,4 frente a 203,9 ± 150,7 horas; p=0,02). El Dr. Tang señaló que “se trata de una diferencia de casi 9 días frente a 2 ó 3”. 


Al final del estudio, la tasa de extubaciones exitosas (sin reintubación) fue significativamente superior con dexmedetomidina. El Dr. Chen señaló que 8 de 10 pacientes fueron extubados con éxito, comparados con 3 de 10 pacientes en el grupo de control (p=0,01). 


Pareció existir una tendencia a una estancia más corta en la UCIQ en el grupo de la dexmedetomidina, pero la diferencia no fue estadísticamente significativa (9,8 ± 9,8 frente a 19,5 ± 16,9 días; p=0,06). 


El Dr. Tang concluyó que “el empleo de dexmedetomidina parece seguro y beneficioso para extubar a los pacientes agitados en los que han fracasado los intentos previos de desconexión gradual, con un tiempo más corto de extubación, menos días de ventilación mecánica y más extubaciones exitosas”. 
  
Repercusión de la dexmedetomidina en la extubación   

  Grupo de control  (n = 10)   Grupo de dexmedetomidina  (n = 10)   
Valor de  p 
Tiempo de extubación (horas)   46,0±72,5* 2,0±1,1  0,04 
Tiempo de ventilación mecánica (horas)   203,9±150,7 59,2±139,4 0,02 
Extubación (n)   0,01 
Estancia en UCI (días)   19,5±16,9 9,8±9,8 0,06 

*n = 8
n = 9 


 
El Dr. Avery Tung, profesor titular de anestesiología, jefe de los Servicios de Cuidados Intensivos del Centro Médico de la Universidad de Chicago (Illinois, Estados Unidos) y moderador de la sesión, dijo: “la investigación actual sobre sedación en la UCI se está centrando en la selección de fármacos para evitar el delirio. Aquí, la dexmedetomidina fue empleada con éxito para controlar el estado mental y facilitar la extubación. Si los resultados puede ser validados, indica que podría utilizarse para optimizar la atención médica en este entorno”. 


El Dr. Tang refiere haber recibido financiación mediante una beca de  Hospira. El Dr. Tung ha declarado no tener conflictos de intereses.  

American Society of Anesthesiologists (ASA) 2009 Annual Meeting: Abstract A1578. Presented October 21, 2009.


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