Intoxicaciones en niños: cuidado con la lejía y otros productos de limpieza

Saber cómo actuar tras la ingestión fortuita de productos tóxicos disminuye la gravedad de las lesiones en los más pequeños


La ingesta de lejía y otros productos de limpieza cáusticos es la segunda causa de intoxicación en niños. En su mayoría, esto ocurre en menores de cinco años, quienes al explorar consumen, de manera casual, estos líquidos tóxicos. Cualquier descuido en la vigilancia de los pequeños o guardar estos productos fuera de su recipiente original puede derivar en sucesos imprevistos. Cuando ocurren, cerca del 50% de las familias toman medidas contraindicadas que pueden provocar lesiones digestivas graves, según ha desvelado un reciente estudio del Hospital Sant Joan de Déu, de Barcelona.

¿Cómo actuar cuando un niño ingiere lejía u otros productos domésticos? Muchos padres, de forma equivocada, dan de beber agua a los niños o les intentan provocar el vómito, dos maniobras desaconsejadas. Así lo ha constatado un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital Sant Joan de Déu, de Esplugues de Llobregat (Barcelona), y publicado en "Anales de Pediatría". Uno de cada 300 niños que se han visitado en ese servicio acudieron a él por una supuesta toma de un tóxico.

Según datos de este hospital pediátrico de referencia, la primera causa de consulta por sospecha de intoxicación en niños es el consumo de fármacos y la segunda, el de productos domésticos, entre ellos, los destinados a la limpieza, como los cáusticos (lejía, lavavajillas o productos desatascadores), u otros, como cosméticos, detergente de la ropa, artículos de higiene personal, acetona o colutorios.

Intoxicación por ingesta accidental de productos cáusticos

En esta investigación, sobre el consumo de productos domésticos cáusticos con potencial para lesionar el tubo digestivo, se ha incluido a 78 pacientes pediátricos de 1 a 17,3 años, que ingresaron en este centro hospitalario entre enero de 2005 y abril de 2010. La mayoría tenía menos de cinco años y, sobre todo, menos de dos años, una etapa vital en la cual los niños exploran su entorno, sin ser conscientes de los peligros que les acechan.

Este cambio de recipiente es una costumbre muy peligrosa porque los niños lo cogen al pensar que es un refresco. "Si tienen mucha sed, ingieren más cantidad, lo que puede suponer un problema grave", a diferencia de los más pequeños que exploran y, al notar un sabor raro, beben un sorbo y lo dejan, según informa Lídia Martínez, pediatra de Urgencias del hospital Sant Joan de Déu, una de las autoras del estudio.No obstante, estas intoxicaciones también ocurren en los más mayores, por consumo fortuito, e incluso en adolescentes, en algunos casos por intentos de autolisis. Respecto a los productos de limpieza, este estudio ha revelado que, en el 15% de los casos, el producto ingerido por el menor se había guardado fuera de su envase original, en una botella de agua o similar.

Medidas inadecuadas y recomendaciones

Junto con las causas identificadas de los accidentes por ingerir un producto cáustico, otro de sus hallazgos más destacables es que una de cada dos familias actúa de manera inadecuada cuando esto sucede: es frecuente que les induzcan al vómito o les den de beber agua o leche, destaca Martínez. Estas actuaciones se desaconsejan porque los cáusticos tienen potencial para causar lesiones muy graves del tubo digestivo, incluso cierres del esófago. Al provocar el vómito, el afectado sufre dos veces el paso de la sustancia por el esófago (el producto cáustico al entrar y al salir), lo que incrementa el riesgo de lesionar el tracto digestivo.

Son lesiones variables, desde una simple inflamación de una parte del tubo digestivo y lesiones leves, hasta quemaduras y, en casos más graves, perforaciones, úlceras y cierres del esófago. Por eso, en los hospitales, ante la sospecha de ingestión de un producto cáustico peligroso, se pone al niño a dieta, se le administra un protector gástrico endovenoso y se le practica una endoscopia para valorar posibles lesiones. Si las ha sufrido, permanece ingresado en el hospital, donde se le aplica el tratamiento conveniente en cada caso o se le envía a casa, con una dieta suave y tras hacer hincapié en las medidas de prevención.



PREVENIR LOS ACCIDENTES

A raíz de su estudio, el equipo de investigadores del Sant Joan de Déu quiere transmitir a la población las siguientes medidas de prevención y actuación ante estos sucesos por consumo de productos tóxicos:
  1. Guardar los productos domésticos y de limpieza en un lugar alto al que el niño no pueda acceder y colocar mecanismos de seguridad en los armarios donde se almacenen.
  2. Nunca dejar los productos al alcance del niño mientras se limpia, sino cerrados y guardados.
  3. Extremar la vigilancia en el caso de los más pequeños, ya que a menudo aprovechan cualquier momento.
  4. Aplicar siempre estas medidas en cualquier lugar al que acuda el niño, como la casa de los abuelos, y mantener la vigilancia al visitar un espacio donde no se pueda controlar la seguridad.
  5. Tener apuntado en un lugar visible el Teléfono de información toxicológica: 91 562 04 20, donde se aclara si un producto es dañino y si hay que acudir al hospital.
  6. Ante la sospecha de ingestión de un tóxico, consultar lo antes posible al servicio de información toxicológica.
  7. Acudir rápido a urgencias con la sustancia ingerida, ya sea en su envase original o en otro, si se ha cambiado.
  8. No dar nada de beber ni de comer al afectado.
  9. No provocar el vómito.





Día Mundial de la Diabetes

En la actualidad, en España, hay alrededor de 3,5 millones de personas con diabetes tipo 2
























El 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes, un evento para concienciar a todo el mundo del alcance de la enfermedad y de la importancia de su prevención, que se basa sobre todo en la modificación de los estilos de vida. La Federación Internacional de la Diabetes (IDF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) instituyeron este día para conmemorar el nacimiento del fisiólogo Sir Frederick Grant Banting quien, junto con Charles Best, tuvo un papel clave en el descubrimiento en 1922 de la insulina, hormona que permite tratar a los diabéticos y salvarles la vida.


La diabetes mellitus es una dolencia que afecta a alrededor de 246 millones de personas en todo el mundo y, según las previsiones de las autoridades sanitarias, alcanzará los 380 millones en el año 2025, aunque las predicciones de los expertos a medio y largo plazo se desbordan de manera continua. Las últimas calculan que en 2030 habrá en todo el mundo 472 millones de afectados. A finales de junio de 2011, en el marco del congreso de la Asociación Americana de Diabetes, celebrado en California (EE.UU.), se apuntó que uno de cada cuatro adultos estadounidenses padece la enfermedad.

Esta patología es la culpable de una muerte cada siete segundos (el 80% en países de ingresos bajos o medios), que en todo el mundo alcanza 4,6 millones de fallecidos al año, según datos presentados en el último Congreso de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), celebrado en Lisboa (Portugal).

Diabetes en España

El mayor estudio epidemiológico realizado sobre diabetes tipo 2 en nuestro país hasta la fecha es el Estudio di@bet.es, cuyos resultados son recientes y se han publicado en 'Diabetología', la revista oficial de la Sociedad Española de Diabetes. El estudio muestra unos datos que superan con creces las pésimas expectativas que se tenían al respecto. La encuesta se ha llevado a cabo durante dos años en todo el territorio, entre más de 5.728 personas mayores de 18 años de 100 centros de salud, y ha incluido cuestiones sobre hábitos de salud y sociales, de la historia clínica, evaluación antropométrica (peso, altura, pliegues cutáneos...) y análisis de sangre con sobrecarga oral de glucosa.


Otro dato destacable: cerca de 11 millones de españoles son obesos, es decir, tienen un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 kg/m2. Además, la mayoría de afectados no ha corregido los hábitos insanos después del diagnóstico. Y este es un aspecto relevante, ya que esta enfermedad metabólica se asocia a factores genéticos, exceso de peso (el 80% de los afectados tienen sobrepeso u obesidad), dietas desequilibradas (muy energéticas y ricas en azúcares sencillos), sedentarismo y envejecimiento. Por ello, en los programas de educación sanitaria se persigue que los pacientes hagan ejercicio, pierdan peso y dejen de fumar.Según los resultados, el escenario actual es que "el 13,8% de los españoles mayores de 18 años tiene diabetes tipo 2 (más de 5,3 millones de personas). De estos, casi tres millones ya estaban diagnosticados en el momento del estudio, pero el resto, el 43% del total, desconocían que la padecían", apunta Francesc Xavier Cos Claramunt, vicepresidente del Comité Ejecutivo Primary Care Diabetes Europe y RedGEDAPS (grupo para el estudio de la Diabetes en Atención Primaria de Salud). El análisis muestra, además, que entre los 61 y los 75 años, el 29,8% de las mujeres y el 42,4% de los hombres tienen diabetes tipo 2. En los mayores de 75 años, sufren diabetes el 41,3% de las mujeres y el 37,4% de los hombres.


Novedades en la lucha contra la diabetes

En el marco de esta jornada, por primera vez, sociedades científicas y civiles han aunado esfuerzos para promover el conocimiento de la enfermedad, así como la lucha contra sus factores de riesgo. Desde laFundación para la Diabetes ponen a disposición de los internautas el TestFindrisk, que estima el riesgo personal de desarrollar la enfermedad y, a partir de la cifra obtenida, cada persona puede actuar de forma preventiva.

De la misma manera, "en algunas comunidades autónomas se ha establecido el programa del paciente experto en diabetes, tal y como ya se desarrolla desde hace tiempo en otras entidades clínicas", añade Cos. Los pacientes expertos aprenden a conocer bien la enfermedad y su evolución, adquieren habilidades para controlar su malestar o saben en qué momento deben acudir a urgencias. En otras palabras, son sujetos activos que se implican en su control y cumplen bien los tratamientos.

También se prevé que a lo largo de este año se lleve a cabo un importante proyecto (con la colaboración de la Comisión Europea) en el ámbito de atención primaria y hospitalaria, junto con centros de todo el territorio español, que pretende dar empuje al estudio de la prevención de la diabetes con estilos de vida saludables y fármacos. El estudio estará liderado por Rafael Gabriel (Instituto de Investigación IdiPAZ, Hospital Universitario La Paz, Madrid) y Jaakko Tuomilehto (Departamento de Salud Pública de la Universidad de Helsinki, Finlandia). Se espera que los resultados se hagan públicos en el Congreso Mundial de Pre-Diabetes, que se celebrará el año próximo en Madrid.


PREVENCIÓN DE LA DIABETES TIPO 2

Sin duda, adoptar hábitos de vida saludable es la manera más fácil de alejar la enfermedad. Diversos estudios europeos y estadounidenses han demostrado en los últimos años que un programa de ejercicio físico, junto con otras medidas terapéuticas generales (sobre todo con una dieta hipocalórica), puede prevenir hasta un 60% de casos de diabetes tipo 2. No obstante, ante los resultados, modificar hábitos parece ser una difícil tarea. Las recomendaciones se basan en:
  • Incrementar la actividad física. Desde la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) puntualizan que un ejercicio físico moderado y saludable comprende dedicar al menos 30 minutos diarios de paseo vigoroso o un total de 10.000 pasos al día.
  • Cambiar los hábitos de alimentación y evitar la ingesta excesiva de azúcares sencillos y grasa.
  • Evitar el sobrepeso y la obesidad.
Algunos estudios apuntan que la manera más fácil consiste en empezar con la implementación de estilos de vida saludables desde las etapas más precoces de la vida, con intervención de las familias, comunidad educativa y autoridades sanitarias. Ello reduciría las tasas de prevalencia, así como de sus complicaciones, entre ellas, las patologías cardiovasculares (primera causa de muerte entre diabéticos, que aumenta si se suma hipertensión arterial, dislipemia o tabaquismo), la insuficiencia renal (nefropatía diabética) o la retinopatía diabética (culpable del 25% de las cegueras en España).

Además, los especialistas aconsejan acudir al centro de salud a realizarse un medición de glucosa en personas mayores de 45 años o menores con algún factor de riesgo, en personas con hipertensión o colesterol alto y ante síntomas específicos, como aumento en la producción de orina, incremento de la sensación de sed y del apetito, pérdida de peso o infecciones de repetición.



Nuevas propuestas de cenas para niños y familias

El objetivo de las cenas es compensar los excesos del consumo de proteína animal y aligerarlas en estos alimentos


El esfuerzo por programar la cena, la última comida del día, alrededor de la mesa y en familia, con tranquilidad y conversación, es una práctica saludable que facilita la elección de alimentos variados y el cumplimiento de un menú equilibrado. Estudios científicos lo confirman. La Universidad de Ohio concluyó en una investigación sobre la obesidad que esta enfermedad se aleja de los jóvenes que cenan más de cinco veces a la semana en familia y ven menos de dos horas de televisión al día. Pero, por costumbre social o familiar, a menudo, los niños ingieren al mediodía una ración de proteína (carnes, pescados, huevos) que, junto con los complementos proteicos tomados en desayunos, almuerzos y meriendas, son más que suficientes para cubrir sus necesidades proteicas diarias.

La nueva propuesta de Eroski Consumer para las cenas de niños y familias en general consiste en dar prioridad a los cereales, las hortalizas y verduras y prescindir o reducir la ración de proteína animal. El objetivo es claro y necesario: no cometer excesos o, cuando menos, compensarlos. Los niños, igual que los adultos, comen demasiada proteína animal y esta costumbre es mala para la salud.

Un menú definido para las cenas

Para poder configurar de manera acertada el menú semanal de la cena, hay que introducir en la cesta de la compra los ingredientes necesarios. Si se dota a la cena de la importancia que merece, no puede elaborarse de flecos, sino que debe tener su propia entidad en la despensa. La mejor manera de acertar es comprar los alimentos de acuerdo a un menú determinado. En gran medida, la cena dependerá de los alimentos que se comen al mediodía y, sin tener que ser muy rigurosos ni inflexibles, conviene guiarse por algunos condicionantes.

Un paso más hacia una cena saludable

El propósito sano adicional que se plantea desde Eroski Consumer para planificar las cenas de los más pequeños es dar prioridad a los cereales, las hortalizas y verduras, además de prescindir o reducir la ración de proteína animal. Esta propuesta tiene una justificación dietética clara: por costumbre social o familiar, tanto los niños que comen en el comedor escolar como quienes lo hacen en casa, ingieren al mediodía una ración de proteína (carne con más frecuencia que pescado) que, junto con los complementos proteicos tomados en el desayuno, almuerzo y merienda (jamón serrano, jamón york, fiambres, embutidos, quesos, lácteos diversos, embutidos o paté), cubren las necesidades proteicas diarias para este grupo de población.

Comenzar con esta costumbre resultará un aprendizaje y un reto para muchos padres, quienes están mal acostumbrados a comer y a hacer comer proteína animal, tanto al mediodía como durante la noche. Los niños, igual que los adultos, ingieren demasiadas proteínas. Y el exceso es malo para la salud.
Entre los platos principales de las cenas debería figurar cualquier preparación sencilla y fácil de digerir elaborada con pasta, arroz, cuscús, guisantes o cremas de legumbres suavizadas con arroz, entre otros. La carne, el pescado, el marisco y el huevo podrían incluirse como complemento, como "tropiezos" de los platos principales, salvo cuando cualquiera de estos alimentos se ha omitido de la comida del mediodía. Entonces, la cena serviría para completar la ración proteica del día.

Sin olvidar la porción de pan integral, que si fuera preciso puede reemplazarse por un poco más de cereales, la semana podría ordenarse de la siguiente manera. El postre lo conformarán la fruta, los frutos secos o los lácteos sencillos, si no se han tomado suficientes a lo largo del día. No es obligatorio tomar un vaso de leche antes de acostarse si ya se han consumido durante la jornada las raciones recomendadas de lácteos. Pese a cierta obsesión con la ingesta de estos productos en la infancia, los niños obtienen el calcio que necesitan de otras fuentes dietéticas que les ayudarán a diversificar la dieta: frutos secos, semillas de sésamo, sardinas enlatadas, cereales integrales, verduras de hoja verde y legumbres.

EJEMPLO DE MENÚ DE COMIDAS Y CENAS, DE LUNES A VIERNES







Vitamina D para después del verano: potencia las defensas


Niveles altos de vitamina D aumentan el sistema inmune y protegen el organismo frente a enfermedades respiratorias como la tuberculosis


Durante el verano, es fácil satisfacer los requerimientos de vitamina D ya que parte de esta vitamina se forma en el organismo por acción de los rayos ultravioleta (UV) del sol sobre la piel. Con la llegada del frío, los días de sol disminuyen y se viste más tapado, de manera que la fórmula para obtener toda la vitamina D necesaria pasa por revisar la dieta. El interés es aún mayor cuando está en estudio el rol de la vitamina D en el mantenimiento de la inmunidad innata y adquirida para luchar contra las infecciones respiratorias, entre ellas la tuberculosis, una enfermedad cuyos casos han aumentado en España.

Hay evidencias de que tener unos niveles altos de vitamina D en el organismo se asocia a una menor incidencia de varios tipos de cáncer, diabetes y síndrome metabólico. Por este motivo, es necesario asegurarse el aporte suficiente, bien por medio de la exposición cuidadosa al sol o de una selección adecuada de alimentos. El riesgo potencial de hipervitaminosis y toxicidad por consumo excesivo de vitamina D mediante la ingesta de suplementos dietéticos y de alimentos enriquecidos sugiere como método más seguro y efectivo la exposición al sol, sin ser excesiva, para no correr riesgo de desarrollar melanoma o cáncer de piel.

Vitamina D para las defensas

Las últimas informaciones científicas apuntan a profundizar en el estudio del rol de la vitamina D en el tratamiento y curación de enfermedades respiratorias, entre ellas la tuberculosis, cuya incidencia, lejos de reducirse, ha aumentado en España. La vitamina D es necesaria para la actuación de los linfocitos T (coordinan la respuesta inmune celular contra patógenos microbianos), los cuales dependen de la liberación de interferón gamma (IFN-gamma), un tipo de defensa innata cuya función más relevante es la activación de los macrófagos humanos, potentes células del sistema inmunitario.

El estudio, llevado a cabo desde la División de Dermatología de la Escuela de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), informa de un mecanismo por el cual el sistema inmune produce péptidos antimicrobianos y promueve la acción de los macrófagos frente a la bacteria Mycobacterium tuberculosis, causante de la mayor parte de los casos de tuberculosis en todo el mundo. Este complejo mecanismo del sistema de defensas está mediado y depende de la vitamina D. Esto puede explicar por qué las personas afroamericanas, que tienen menores cantidades de vitamina D, sean más susceptibles a la tuberculosis.

Esta investigación proporciona una base para la realización a futuro de ensayos clínicos cuyo objetivo sea probar si la vitamina D (exposición solar o suplementos) puede ayudar a combatir la tuberculosis en las poblaciones en riesgo, dicen los científicos. Hasta el momento, si se padece tuberculosis, el consejo saludable aboga por exponerse en zonas donde dé el sol.

Menús de otoño-invierno ricos en vitamina D


Las ingestas dietéticas de referencia para la vitamina D establecidas para la población española (FESNAD, 2010) son de 5 microgramos (mcg) (*) por día para varones y mujeres adultas y el doble (10 mcg) para mujeres durante el embarazo y el periodo de lactancia. En las personas mayores de 60 años, de ambos sexos, las ingestas de referencia se sitúan en 7,5 mcg, puesto que muchas de ellas se exponen poco al sol.

A título individual, es difícil determinar los requerimientos de vitamina D dietéticos, dado que la mayor fuente es la síntesis en la piel por acción de los rayos solares y cada persona tiene una costumbre diferente de tomar el sol. Algunos alimentos están fortificados con un compuesto de síntesis, el ergocalciferol, que según apunta la bibliografía científica, experimenta en el organismo el mismo metabolismo que el colecalciferol (vitamina D) y tiene la misma actividad biológica. De manera natural, hay pocos alimentos identificados como fuente de vitamina D: pescados azules frescos y en conserva (anchoas en aceite, sardinas, caballa, bonito y atún), salmón ahumado, huevos, hígado, grasas de la leche (mantequilla y nata), champiñones y setas.
(*) 1 microgramo (mcg) de colecalciferol (o calciol) = 40 UI - Unidades Internacionales, otra forma de medir los requerimientos de vitamina D.

VITAMINA D EN LAS CINCO COMIDAS DIARIAS

Con estos datos, el planteamiento para tomar suficiente vitamina D dietética es poner en práctica diversas propuestas de platos y recetas al diseñar los menús de otoño e invierno.
  • Desayunos, almuerzos y meriendas: yogur con muesli o cereales enriquecidos; pan con atún, bonito o caballa en lata o mezcla (pan integral con atún, tomate, queso y anchoas); bocadillo de sardinas; pan tostado con tomate y tortilla francesa o finas hierbas; sándwich vegetal con atún y huevo duro; sándwich con jamón york y tortilla francesa.
  • Comidas y cenas: tortillas variadas con los alimentos que más interesan (finas hierbas, atún, sardinas, anchoas,champiñones o setas de temporada); platos con salmón ahumado, aunque con menos frecuencia, puesto que es un alimento muy salado (en ensalada con patatas, con arroz, con espirales, en sándwich con salsa tártara, en bocadillo con vegetales, enrollado y relleno de ensaladilla); recetas con pescados azules frescos (atún, bonito, pez espada, trucha).






Blanqueado de alimentos, qué es y para qué sirve


El blanqueado de alimentos es un proceso de semicocción para fijar el color de las verduras o suavizar el gusto de otros comestibles




El blanqueado es una técnica culinaria que consiste en semicocinar algún alimento, como verduras, carnes o marisco, tras sumergirlo en agua hirviendo dentro de una cazuela con una pizca de sal. Este proceso se utiliza, sobre todo, con alimentos que después se terminarán de cocinar mediante otro método de cocción como el asado, el braseado, el salteado u otra cocción más larga.

Blanquear verduras
La mayoría de las veces se aplica esta técnica con verduras de fuerte sabor, como espinacas, acelgas, brécol y coliflor. Tras introducirlas en el agua, se permite que esta deje de hervir por la propia temperatura a la que se introducen los alimentos. Cuando recupera temperatura y comienza de nuevo a hervir, se mantienen las verduras para que se blanqueen durante dos minutos.

Cuando el alimento que se quiere blanquear es un tubérculo grande, como patatas, nabos o zanahorias, se introducen en agua fría para que hiervan durante dos minutos antes de sacarlos de la cazuela. De esta manera, el calor penetra por igual en todo el producto. Al ser más gruesos, tanto en su piel como en la textura de la carne, se consigue un ligero primer cocinado.


Dar color o suavizar sabores

Los alimentos también se pueden blanquear para fijar el color, como en el caso de las verduras que necesitan muy poca cocción (vainas troceadas, los tallos de brócoli o unas rodajas de zanahoria). Este proceso se aplica siempre que después se utilicen en una ensalada o en una guarnición. Tras el blanqueado, se refrescan en agua con hielo para que se enfríen más rápido. El color natural de la verdura queda así fijado en su superficie y da más vistosidad a su apariencia. Además, la verdura queda semicocida, con una textura al dente.

Otra de las características del blanqueado es su utilidad para suavizar sabores o para eliminar restos de sangre, en el caso de vísceras como mollejas, criadillas o riñones. También sirve para eliminar el exceso de grasa de la tocineta o bacón del cerdo antes de saltear o para retirar impurezas de los huesos antes de cocer en un caldo. Estos a menudo conservan impurezas del corte, que después se convierten en una molesta espuma que enturbia el caldo. El blanqueado ayuda a evitarlo.

Para pescados y mariscos

En cuanto a pescados y mariscos, el blanqueado se utiliza para semicocinar gambas, langostinos y percebes porque son productos que necesitan muy poco tiempo de cocción. La técnica más indicada consiste en introducirlas en agua hirviendo con sal. Cuando esta empieza a hervir de nuevo, y durante un tiempo no superior a dos minutos, se escurren y se enfrían en agua con hielo para cortar su cocción. De esta manera, sus carnes quedan tersas y listas para consumir.



La fecha de caducidad, a debate

El Parlamento Europeo plantea aumentar la fecha de caducidad de varios alimentos sin que ello suponga un riesgo para la salud


La fecha de caducidad de un producto hace referencia al momento que el fabricante pone como límite de consumo y advierte de que, a partir del mismo, el alimento no es del todo seguro para la salud. En paralelo, la fecha de consumo preferente marca el límite en el que los alimentos mantienen sus propiedades organolépticas y, si se sobrepasa, puede ser que el gusto, la textura o el sabor pierdan fuerza. Sin embargo, si se consumen, no tienen porqué causar daños en la salud. El Parlamento Europeo, y ante el hecho de que en la UE se desperdician cada año 89 millones de toneladas de alimentos en buen estado, ha iniciado un debate sobre las normas de caducidad que se aprobaron cuando la economía europea desbordaba riqueza a partir de estrictos criterios de seguridad alimentaria. En época de ahorro y confirmada la seguridad de los alimentos, se cuestiona aumentar la vida útil de varios.


La nueva propuesta parlamentaria no permite el consumo de alimentos sin un mínimo estado de calidad y seguridad, sino que pretende ser más flexible con los estándares de calidad. Muchas frutas con formas anormales o de color poco brillante se desechan, aunque no supongan ningún riesgo alimentario y puedan consumirse sin ningún problema. Lo mismo sucede con los consumidores, que desechan un cuarto de la comida que adquieren sin darse cuenta y que, en muchas ocasiones, podrían ingerir sin riesgo.


¿Es fiable la fecha de caducidad?


Una de las claves del problema puede ser la falta de información del consumidor, ya que es frecuente relacionar la fecha de las etiquetas como límite para el consumo de los alimentos, aunque no siempre es así. Se debe distinguir entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente. Ante la falta de conocimiento, los productores utilizan la de caducidad cuando podrían usar sin ningún problema la de consumo preferente. El motivo es asegurar la calidad de sus productos y evitar cualquier problema con la normativa vigente.


Paralelo a este problema, ha surgido un nuevo debate: el de la seguridad alimentaria. En España se suman más de 15.000 casos al año de intoxicaciones alimentarias por el consumo de alimentos en mal estado. La Unión Europea propone ampliar el periodo de tiempo considerado apto para el consumo de alimentos y obligar a las industrias a indicar que estos no son peligrosos si se traspasa la fecha de caducidad, siempre y cuando se garantice su seguridad.

Es frecuente relacionar la fecha de las etiquetas como límite para el consumo de alimentos, pero no siempre es así

Cómo aprovechar los alimentos

A raíz de esta problemática, es importante destacar métodos y consejos para aprovechar al máximo la vida comestible de los alimentos. Debe tenerse en cuenta que no todos son iguales ni se comportan de la misma manera. Por tanto, ¿deben tirarse a la basura todos los alimentos que han sobrepasado su fecha de caducidad o la marcada en la etiqueta? La respuesta varía en función del tipo de alimento y del peligro que conlleve su composición.

Para los productos crudos como vegetales, carne o pescado, sí es aconsejable ceñirse a su fecha de caducidad, pero para lácteos como el yogur, siempre pueden consumirse pasada su fecha de caducidad porque no suponen ningún peligro para la salud. En el caso del yogur, solo se nota un sabor cada vez más ácido. Otra pregunta frecuente sería cuántos días después de pasada la fecha de caducidad se pueden consumir los alimentos, algo que depende del alimento en cuestión y de los días que se haya sobrepasado la fecha "límite".

Cuanto más tiempo transcurre, más se pierden algunas de las características organolépticas. Tras analizar el alimento desde el punto de vista sensorial, debe comprobarse su olor y aspecto para determinar si es apto o no. Oler, mirar y tocar antes de probar y, en caso de sabores extraños, desechar el alimento sin dudarlo. Algunas pautas para un consumo más seguro son:
  • Carne, pescado y alimentos crudos: consumir dentro de la fecha límite.
  • Huevos: consumir dentro de la fecha límite.
  • Alimentos de cuarta gama: consumir dentro de la fecha límite.
  • Conservas: pueden consumirse unos días después de su fecha límite.
  • Chocolate, miel o galletas: pueden consumirse unos días después de su fecha límite.
  • Leche UHT: puede consumirse pasados unos días de su fecha límite.
  • Yogures: pueden consumirse pasados unos días de su fecha límite.
Todos los alimentos que pueden consumirse después de su fecha de caducidad, en general, no causan problema alguno, siempre y cuando se analicen antes y se asegure que continúan en buen estado.


CÓMO SE INDICAN LAS FECHAS DE CONSUMO

Los alimentos con fecha de caducidad deben llevar marcado en las etiquetas el día, el mes y, de forma opcional, el año. Por el contrario, los alimentos con fecha de consumo preferente deben marcarse de la siguiente manera:
  • Alimentos con una duración inferior a tres meses: es necesario indicar el día y el mes de su caducidad. Es el caso de los huevos.
  • Alimentos con una duración de tres a dieciocho meses: es necesario indicar el mes y el año de caducidad, como en las galletas o el chocolate.
  • Alimentos con una duración superior a los dieciocho meses: debe indicarse el año de caducidad, como en las conservas.






Aprender música en la Red

Internet reúne numerosos recursos didácticos que facilitan el aprendizaje de los contenidos curriculares del área musical


La educación musical es una de las materias que más se ha beneficiado de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC) a su enseñanza. Los recursos digitales disponibles en la Red para el aprendizaje de música permiten aplicar nuevas y sugerentes metodologías didácticas que facilitan la adquisición de las competencias musicales y ayudan a incrementar la motivación y el interés de los alumnos por esta área curricular.


Las enseñanzas musicales forman parte integrante del currículum educativo de los niños desde que inician su escolarización en educación infantil, hasta secundaria. A pesar de que la carga horaria que se le concede a esta asignatura dista mucho de la concedida a otras materias, las investigaciones demuestran que la educación musical ejerce un importante beneficio sobre la formación integral del alumno y ayuda a mejorar los resultados en otras áreas de conocimiento.

Para fomentar la adquisición de las competencias musicales en los niños y jóvenes, las familias cuentan en la actualidad con los numerosos recursos didácticos digitales que se encuentran a su disposición en la Red. El trabajo periódico con estos materiales puede ayudar a motivar al estudiante hacia el aprendizaje y convertirlo en una experiencia sencilla y entretenida.

Música para infantil y primaria

  • Lenguaje musical: recoge, de una forma sencilla e interactiva, los contenidos básicos del apartado de lenguaje musical para la educación primaria. Los estudiantes pueden aprender los contenidos con la realización de sencillas actividades multimedia estructuradas en tres niveles de dificultar y evaluar su aprendizaje con las pruebas disponibles.
  • Aprendo música: esta web reúne una colección de actividades y juegos didácticos muy entretenidos para los alumnos de primaria recopilados por Octavio Soler, profesor de música. Los contenidos se estructuran en seis niveles de introducción de conceptos del lenguaje musical organizados en diferentes secciones, como "aprendo a escuchar la música" o "aprendo canciones".
  • Diviértete con la música: está destinado a estudiantes de 2º y 3º ciclo de primaria. Incluye varios test de cultura musical, ejercicios para acertar la música que se escucha, juegos para relacionar instrumentos, crucigramas y puzzles musicales.
  • Juegos Presencias: una interesante colección de juegos para aprender de modo lúdico y entretenido. Además de crucigramas, sopas de letra, rompecabezas o instrumentos virtuales, destacan aplicaciones específicas para los más pequeños de infantil, como un piano animal o un coro equino.
  • Viviendo entre Sonidos: una aplicación multimedia concebida para servir como material de apoyo para el proceso de aprendizaje de la educación musical durante la educación infantil. Las actividades se centran en la percepción o escucha atenta para familiarizar al niño con los sonidos de su entorno y aprender a analizarlos.
  • Escuela de música: Lourdes Leal, maestra de educación musical reúne en esta página una colección de recursos didácticos variados. Musicogramas, fichas de canciones, actividades para colorear y juegos musicales son algunos de los materiales didácticos más interesantes de este portal.


Recursos musicales para secundaria

  • Aula de música: una aplicación de la Junta de Andalucía para apoyar y complementar los contenidos del currículo de música de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Repasa distintas áreas como el lenguaje musical, los instrumentos, compositores, historia de la música o música y tecnología.
  • MOS: el portal temático de música para ESO y bachillerato desarrollado por el Instituto de Tecnologías Educativas (ITE) del Ministerio de Educación dispone de un amplio catálogo de recursos digitales educativos. Destacan las unidades didácticas clasificadas por niveles de enseñanza, que incluyen actividades y recursos lúdicos para facilitar el aprendizaje de los alumnos.
  • Vocabulario musical sonoro: una interesante herramienta de consulta con un completo vocabulario, que recoge los términos musicales más frecuentes en la creación musical, complementados con ejemplos sonoros que se pueden escuchar desde el mismo ordenador.
  • Teoría musical: un espacio dedicado a la teoría musical, que incluye lecciones interactivas, ejercicios prácticos y un glosario con conceptos musicales con ejemplos en formato de audio.
  • Cuaderno de partituras: este recurso aporta una serie de materiales que pueden utilizarse para la práctica musical en el aula y para que el alumno aprenda de forma autónoma y creativa diversas fuentes de expresión musical.



La piel en la menopausia


Pérdida de elasticidad y de suavidad, cambios de tonalidad y aumento de manchas son algunas alteraciones que sufre la piel durante la menopausia

Los sofocos y la atrofia vaginal son los síntomas de la menopausia más conocidos por las mujeres, pero no son los únicos. La piel también sufre cambios importantes durante este período, aunque la mayoría no los vinculen a la menopausia. La pérdida de elasticidad, mayor sequedad, aumento de las líneas faciales y del tamaño de los poros son algunos de ellos. En la actualidad, un amplio abanico de tratamientos permite combatirlos.

La menopausia es un período de transición de la vida fértil de la mujer a otro en el que se pierde la capacidad reproductiva, lo que se traduce en diversos cambios físicos. Esta nueva etapa, que se sitúa entre los 45 y los 55 años, se caracteriza porque los ovarios dejan de producir óvulos y segregan una menor cantidad de hormonas (estrógenos y progesterona). Ese descenso de la producción estrogénica no ocurre de un día para otro, sino durante un período que puede tener una mayor o menor duración, en función de cada mujer.

Principales cambios en el cutis durante la menopausia

Todos estos cambios fisiológicos se traducen en síntomas muy variados, como el padecimiento de sofocos, la atrofia vaginal, el insomnio, los cambios de humor y de la piel. Sin embargo, aunque está claro que la menopausia repercute en ella, muchas mujeres desconocen que esos primeros signos de deterioro cutáneo están directamente vinculados a los cambios hormonales de la menopausia.


El impacto de los cambios hormonales en la menopausia depende del tipo de piel y del estilo de vida que se haya llevado

Solo el 37% la relacionan con una piel más seca, el 19% con más deshidratación y el otro 19%, con más arrugas y líneas faciales, según un estudio de Allegran, en Europa, presentado en el último Congreso Mundial de Medicina Antienvejecimiento, celebrado en Montecarlo. Otras alteraciones cutáneas detectadas por las mujeres encuestadas son que el 29% notan una disminución en la suavidad de la piel, el 27% un cambio en su tonalidad y el 21%, un cambio en el tamaño de los poros. Ante esta situación, una de cada cinco españolas considerarían realizarse algún tratamiento de medicina estética para borrar esas primeras señales de envejecimiento cutáneo.

"La piel sufre bastantes cambios durante la menopausia, como la pérdida de elasticidad, de modo que la mujer percibe una mayor flacidez; una disminución de su suavidad; cambios de tonalidad, con zonas más claras o más oscuras, así como un posible aumento de la proporción de manchas; y cambios en el tamaño de los poros, que se vuelven más amplios. Además, al segregar menos cantidad de grasa, las pieles secas se vuelven 'ultrasecas' y las pieles grasas, también cambian. En todos los casos se nota un escalón más de sequedad", explica Cristina Villanueva, cirujano plástico y experta en medicina estética facial, de Barcelona, con más de veinticinco años de experiencia.

Envejecimiento multifactorial

Las alteraciones experimentadas en la menopausia no afectan en el mismo grado ni con la misma extensión a todas las mujeres. El impacto de los cambios hormonales depende de manera notable del tipo de cutis que se tenga y del estilo de vida que se haya llevado, advierte Villanueva. Las pieles más blancas son más sensibles al sol que las morenas, que ya cuentan con un factor de protección solar intrínseco -la melanina-, gracias al cual se queman menos. Esta diferencia explica que las personas nórdicas que residen en países soleados como España, al estar genéticamente preparadas para poco sol, tengan más fotoenvejecimiento.

Pero esta regla general no significa que las morenas tampoco estén exentas de problemas. "La piel morena, aceitunada, de una española se arruga menos, pero se descuelga más. En cambio, el cutis claro se arruga mucho y se descuelga menos", sintetiza Villanueva. Otros factores que pueden incidir en el aspecto son la dieta y el consumo de tabaco. La mujer fumadora tiene menos vascularización cutánea, ya que el tabaco provoca vasoconstricción y, por este motivo, tiene una coloración grisácea.

TRATAMIENTOS PARA PREVENIR

En las consultas de medicina estética, la tendencia actual para combatir el envejecimiento cutáneo asociado a la menopausia, como si fuera "un bajón" repentino en la piel, es la prevención. Cristina Villanueva aconseja consultar a un especialista ante las primeras arrugas, líneas faciales finitas, sequedad o flacidez. "No hay que dejar que se marque el surco, sino empezar a tratarlo cuando comienza a notarse, porque con menor cantidad de producto y menor esfuerzo terapéutico conseguimos mejores resultados y que duren más tiempo". Gracias a ellos, la mujer puede conservar la apariencia que corresponde a su edad, aunque casi sin notar cambios durante una década.

Entre los tratamientos actuales figuran los cosmecéuticos o cremas con principios activos destinados a mejorar la calidad de la piel, gracias a su contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes. "No es necesario gastarse mucho dinero en cremas, lo importante es que cada crema esté indicada por un dermatólogo, para que analice la epidermis, clasifique el problema y recomiende el producto más adecuado con más posibilidades de funcionar. Comprar cremas sin ninguna orientación sería como automedicarse y explica que haya mujeres que las utilicen y no les vayan bien", declara Villanueva.

Otras opciones son el botox para rellenar arrugas, el ácido hialurónico para tratar la deshidratación cutánea y el descolgamiento, el fosfato tricálcico y sus derivados para la flacidez, así como muchos tipos de peelings, para renovarla, puesto que la regeneración cutánea se enlentece con la edad. Estos son más suaves cuando se aplican a personas con pieles acnéicas o jóvenes (de 35 a 40 años), a quienes se recomienda dos peelings al año, mientras que son más fuertes para personas con más de 60 años, que pueden necesitar cuatro anuales.