Hidrocistomas ecrinos múltiples de localización atípica

Los hidrocistomas corresponden a neoformaciones quísticas de los conductos de las glándulas sudoríparas apocrinas o ecrinas, de las cuales adquieren su nombre.


Los hidrocistomas ecrinos se observan con más frecuencia en mujeres de 20 a 70 años de edad y pueden presentarse como quistes múltiples (tipo Robinson, 20%) o simples (tipo Smith).1-6 La presentación múltiple fue descrita por Andrew Ross Robinson en 1893, quien las describió como neoformaciones de aspecto quístico en la cara de mujeres que trabajaban en lugares húmedos y cálidos.

Este padecimiento se presenta con mayor frecuencia en la población japonesa. Se localizan frecuentemente en nariz, regiones periorbitarias y malares, menos comunes en el labio superior; se distinguen por ser numerosas y de aspecto quístico translúcido, miden alrededor de 4 mm aunque se han descripto lesiones mayores de 10 mm. Son de evolución crónica con variabilidad estacional, aumentan de volumen en verano y disminuyen en invierno, probablemente estos cambios estén asociados a la producción de sudor. Las lesiones se originan a partir de una dilatación o bloqueo del conducto excretor ecrino, debido a retención de sudor en su interior.

Histológicamente son quistes uniloculares adyacentes a conductos ecrinos y su pared se conforma por una capa doble de células cuboidales.  A diferencia de los hidrocistomas apocrinos, no presentan secreción por decapitación ni células mioepiteliales.

La forma de presentación tipo Robinson se ha asociado a enfermedad de Graves, de Parkinson e hiperhidrosis idiopática facial.  En la actualidad no existe algún tratamiento efectivo, pues a diferencia del tipo solitario, donde la extirpación quirúrgica de la lesión es la opción más viable, la variedad múltiple representa un mayor reto terapéutico, debido a la cantidad de lesiones y a su localización de predominio facial, que obliga a la búsqueda de tratamientos que brinden resultados estéticos adecuados. Entre los tratamientos conservadores se recomiendan medidas generales para evitar la sudoración (evitar ambientes calientes y húmedos), escopolamina tópica, atropina en ungüento o en solución acuosa al 1% y el hidróxido de aluminio al 20%. Recientemente se ha empleado la toxina botulínica tipo A, con resultados variables.

Garnacho et al, han comunicado buenos resultados con el empleo de glicopirrolato tópico, con desaparición clínica de las lesiones a la semana de iniciado el tratamiento.

Entre las opciones quirúrgicas se encuentra el empleo de láser de CO2, drenaje de lesiones, microdermoabrasión y electrodesecación, todos ellos con resultados variables.


Caso clínico
Mujer de 28 años de edad, la cual presenta una dermatosis de 20 años de evolución, diseminada en cuello y tronco, de los que afecta caras laterales de cuello, regiones axilares, inguinales y lumbar, de forma bilateral y con tendencia a la simetría. Constituída por neoformaciones subcutáneas, de aspecto nodular de 0.7 cm de diámetro aproximadamente, de bordes bien delimitados, móviles, no adheridas a planos profundos, de superficie lisa y con piel suprayacente de aspecto normal (Figuras 1 y 2). La paciente negó la presencia de síntomas. Se le extirpó una lesión de región axilar izquierda, se envió a estudio histopatológico, en el cual se observó la presencia de cavidades quísticas en dermis, revestidas por una delgada pared de células epiteliales secretoras, con escaso contenido de material eosinófilo amorfo en el interior (Figuras 3 y 4). Con estos datos y la correlación clínico-patológica correspondiente, se establece el diagnóstico definitivo de hidrocistomas ecrinos múltiples de localización atípica.

Figura 1. Neoformaciones subcutáneas en la cara lateral izquierda del cuello.

Figura 2. Región lumbar con neoformaciones subcutáneas hiperpigmentadas.

Figura 3. Epidermis atrófica con tapones córneos. En la dermis media se observa una cavidad quística ligeramente plegada y revestida por una delgada pared epitelial (H&E 4x).

Se ofreció la posibilidad de la extirpación quirúrgica de las lesiones, sin embargo, debido a que éstas son asintomáticas y por el desarrollo ulterior de la cicatriz postquirúrgica, la paciente eligió no realizarse ningún tratamiento. Debido a ello se manejó de manera conservadora con hidróxido de aluminio tópico al 20%, cuando cursara con aumento del tamaño de las lesiones acompañada de hiperhidrosis al exponerse a climas cálidos y húmedos.

Antes de este caso de hidrocistomas ecrinos múltiples asintomáticos en topografía atípica, en una mujer joven, sólo se había descrito uno con hidrocistomas ecrinos múltiples de topografía extrafacial, los cuales estaban localizados en vulva, sin embargo, hasta ahora no se han comunicado en la topografía descrita en nuestra paciente, la cual refiere tener las lesiones desde los 8 años, edad de presentación poco común, ya que éstas tienden a encontrarse de manera predominante en población adulta joven. Aunque se han publicado casos con lesiones múltiples manejados de diversas formas, no existe una modalidad terapéutica definitiva por la
naturaleza de las lesiones


¿Qué aporta éste artículo a la práctica dermatológica?.
Los hidrocistomas ecrinos son neoformaciones quísticas de los conductos de las glándulas sudoríparas ecrinas, se presentan con mayor frecuencia en mujeres de 20 a 70 años de edad. Se han descripto casos de hidrocistomas ecrinos solitarios y múltiples, siendo los últimos más frecuentes en la región periorbitaria. Clínicamente son neoformaciones quísticas de aspecto traslúcido de 4 a 10 mm de diámetro del color de la piel. En este artículo se presenta a una paciente con hidrocistomas ecrinos múltiples de morfología y topografía atípica.



Dres. Alberto Ramos Garibay,Carlos Lizárraga García, Isabel Cristina Valente Duarte de Sousa,Jatziri Mireille Chávez Bernal



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